La “nueva” cultura

Vivimos en un mundo de cambio constante caracterizado por una cantidad de información y necesidad de nuevas habilidades que nos hacen migrar a una cultura de colaboración. Los grandes inventos de las últimas décadas han sido fruto de la colaboración, siempre desarrollados por un equipo (Apple, Microsoft, Netflix, Amazon). Ya no somos espectadores de grandes inventos individuales de otras épocas. Nuestra sociedad ha migrado a una cultura colaborativa donde nos necesitamos los unos a los otros para complementarnos y apoyarnos y así lograr grandes creaciones.

Este cambio también se vuelve muy relevante para las empresas, la diversidad se valora muchísimo en otras sociedades y en la nuestra está empezando a considerarse. Hoy en día, las áreas de selección de talento buscan atraer personas con habilidades distintas y que estén muy alineadas a la cultura de la empresa, de esta manera logramos un equilibrio y complemento constante.

 

Las empresas ya no pueden seguir haciendo las cosas de siempre, necesitan transformarse colaborando y escuchando a su entorno. En esta nueva cultura juegan un papel fundamental los siguientes aspectos:

 

  • 1. La comunicación interna y externa es protagonista. Principalmente gracias al nuevo poder que ha adquirido el individuo en las redes sociales. El comportamiento empresarial sale a la luz en menos de un minuto cuando antes tomaba por lo menos un día para ser publicado en algún medio. Las empresas deben estar conectadas con sus clientes y sus negocios deben girar en torno a ellos, con una comunicación más personalizada y siempre con un mensaje consistente, con un propósito y pasando de los mensajes a las historias que conectan, sobre todo emocionalmente.
  • 2. La agilidad y la “cultura de aprendizaje”. Poner énfasis en la capacitación y especialización de las personas; esto porque se requiere actualización constante y adquirir nuevas habilidades y competencias. Se trata de adaptarse a una época que se mueve más rápido, reinventarse constantemente.
  • 3. Potenciar habilidades que la gente ya posee y en las que son buenos, en lugar de querer ser “todistas”. Se trata de identificar habilidades que resaltan en nuestros colaboradores y potenciar el su talento.
  • 4. El top management debe dejar de trabajar en silos e integrarse aprovechando las distintas habilidades del equipo y trabajar como uno solo. Eso de manera inmediata genera equipos empoderados y un estilo de liderazgo adecuado.
  • 5. Los espacios físicos también cambian para fomentar la cultura de colaboración, vemos empresas como We work o Comunal que alquilan espacios a empresas o emprendedores fomentando en cada detalle la colaboración y sinergias de los equipos. Para alcanzar los objetivos, es clave organizar a la empresa en espacios de colaboración e integración.

Estos aspectos son los que las nuevas generaciones buscan en una empresa. Ya no esperan entrar a una gran corporación, más bien buscan una cultura que genere valor para ellos mismos y a la comunidad. Buscan empresas que tengan un propósito y a la vez se enfoquen en el “well being” de sus trabajadores con una cultura horizontal, donde las jerarquías no están sólo para ordenar, si no donde todos pueden participar y aportar. Este tipo de cultura también favorece a las mujeres para que puedan seguir siendo parte de la fuerza laboral y seguir escalando dentro de las empresas y también potenciando o creando sus propios emprendimientos. Las habilidades de las mujeres claramente complementan a las de los hombres, y las empresas exitosas lo saben, por eso crean políticas que fomentan la equidad de género.

El mundo de hoy no requiere organizaciones estáticas si no organizaciones ágiles, que se reinventen contantemente, generen valor para la comunidad, con un propósito, que fomenten el bienestar para sus trabajadores y que constantemente tomen retos para no caer en una zona de confort.

Verónica Arbulú

Gerente Legal